domingo, 11 de octubre de 2015

I'm No Good



San Pablo dijo una vez:
"No permitan que el pecado controle la manera en que viven;[a] no caigan ante los deseos pecaminosos. No dejen que ninguna parte de su cuerpo se convierta en un instrumento del mal para servir al pecado. En cambio, entréguense completamente a Dios, porque antes estaban muertos pero ahora tienen una vida nueva. Así que usen todo su cuerpo como un instrumento para hacer lo que es correcto para la gloria de Dios. El pecado ya no es más su amo, porque ustedes ya no viven bajo las exigencias de la ley. En cambio, viven en la libertad de la gracia de Dios." (Carta a los romanos 6:12-14)

Hace un mes me sometieron a una operación de muñeca para extraerme un pequeño quiste (que gracias a Dios era benigno) y aún ando con la mano en recuperación. Ayer fui a hacer compras en el supermercado y una chica desconocida me ayudó a cargar mis compras en la cola para pagar. Minutos después, esta misma muchacha me pidió un favor, y yo no la ayudé. 

Aún siento culpa y de cierta forma, esta es mi manera de confesarlo, pero no cambia el hecho de que no actué de manera muy cristiana que se diga. Una buena persona ayuda y más si esa persona te extendió la mano. La he cag...o, no hay excusas, no soy tan bueno como pensaba, aún tengo mucho que cambiar.

lunes, 10 de agosto de 2015

Marcado por Jesús


Esta noche volví a escuchar la prédica del joven Pastor vasco Itiel Arroyo "Marcado por Jesús", basada en el encuentro de Pedro y Juan con el mendigo inválido en la puerta del templo (libro de los Hechos, capítulo 3). Este hombre era un cojo de nacimiento que se sentaba todos los días en la entrada pidiendo limosnas a quien pasara por ahí. Esperando, día tras día. Si esperanzas, sin sueños, sólo un poco de pan para sobrevivir otro día más. 

Su historia me recuerda mucho a la del príncipe Mefiboset en el segundo libro de Samuel, capítulo 9. Este niño nació sano, pero a los cinco años, cuando su padre Jonatán fue derrotado en la batalla de Gilboa (2ª Samuel1 4:4) su nana tomó al niño y huyó, pero en la carrera, dejó caer al pequeño y quedó lisiado. Años después, cuando David llegó al trono, mandó a buscar a Mefiboset y lo hizo sentar en la mesa real como uno de sus hijos. David le restauró su status de príncipe pero no pudo sanar sus piernas.

Volviendo al relato del Pedro y Juan, éste hombre lisiado extendió sus manos esperando un par de moneditas, pero ellos no le dieron dinero, le dieron algo más importante y valioso: le declararon sano, le tomaron de la mano, le ayudaron a levantarse y... caminó. 

Es que así son las cosas de Dios, una persona te deja caer, te lastima y te deja marcada de por vida, pero llega Dios quien tiene el poder (y el querer) de restaurarnos y ayudarnos a caminar de nuevo. Tengo muchos amigos y conocidos que tuvieron infancias y juventudes horribles, pero en el camino se encontraron con modernos pedros y juanes, que se acercaron y les dijeron "tengo algo valioso para ti".  Yo mismo, cuando tuve 18 años, tuve un encuentro con Jesús que me marcó para toda la vida y me transformó en el hombre que soy hoy. Sé que no soy el perfecto "cristiano" pero tengo la certeza de que Jesús me ama más de toda comprensión humana. 

Ese es nuestra labor como cristianos del siglo XXI, acercarnos a aquellos "mendigos inválidos" y ofrecerles algo mejor que un par de moneditas. Ya basta de desperdiciar el tiempo viendo TV, leyendo  revistas de farándula o en relaciones poco sanas. Busca tiempo para leer la Biblia, para orar, para escuchar prédicas en internet... Hay tantos medios para conocer a Dios, lo único que necesitas es querer buscarle y encontrarte con Él cara a cara. ¿Qué dices? ¿Te animas? 

Recuerda lo que dice la Biblia en Romanos 10:17 "La fe viene por oír las buenas noticias". Dios te bendiga.

domingo, 3 de noviembre de 2013

Cuando Dios susurra mi nombre (Oseas 1)

Hoy en la iglesia ha sido uno de esos días en los cuales Dios ha vuelto a sorprenderme susurrando mi nombre de manera inesperada, ya les explico cómo.



El estudio bíblico de hoy se basó en el capítulo 1 del libro del profeta Oseas, sobre la manera muy particular en cómo Dios llamó a este personaje. Dice la Biblia que el Señor se acercó a Oseas y le dio una orden descabellada: «Ve y cásate con una prostituta, de modo que algunos de los hijos de ella sean concebidos en prostitución. Esto ilustrará cómo Israel se ha comportado como una prostituta, al volverse en contra del Señor y al rendir culto a otros dioses.»

Si lo lees de pasada no te impacta tanto, pero imagínate que ese mensaje sea para ti, que eres una persona consagrada a Dios, recto en tus caminos, obediente, celoso de la Palabra de Dios, que se ha mantenido puro esperando a la mujer pura que Dios tiene preparada para Ti. 

Ahora imagina a la mujer (o al hombre si es que eres mujer) más indigna y despreciable de tu ciudad, la que nadie quiere como cónyuge, la despreciada, la desposeída, la perdida, la de la peor calaña y reputación. ¿Ya la viste? Bueno, esa misma es la mujer que Dios quiere que desposes. ¿Cómo reaccionarías Tú? Peor aún, cómo reaccionaría yo. La mayoría de mi vida mis creencias sobre la "ayuda idónea" se ha fundamentado en que Dios vela por mí, y que él tiene para mí una "santa varona de Dios"... Pero... ¿Qué tal si esa santa mujer es la mujer menos santa de la ciudad. ¿Cómo reaccionaría yo? ¿Obedecería? ¿Le refutaría? ¿Desobedecería llanamente? 

En mis oraciones, siempre le digo una y otra vez que quiero oír su voz y que le seguiré a donde Él me diga. ¿Pero que pasaría si Dios me ordenara algo de este calibre?

Pero Oseas obviamente no es como yo, él fue obediente a la voz de Dios y desposó a una mujer llamada Gomer, que significa: Perfección. ¿Habéis un nombre tan discordante para una prostituta? Tío, es cómo decir que se llama Santa o Pura. Pues Oseas se casó con ella y ella salió embarazada de un varón al que llamó Jezreel (que significa Dios siembra), y luego nacieron dos hijos más, una niña a la que llamó Lo-ruhamá —“no amada”— y un varón al cual llamó Lo-ammí —“no es mi pueblo”—. Ahora, aparentemente, sólo el primer hijo era de Oseas, lo cual significaría que Gomer siguió siendo imperfecta y le fue infiel al profeta. Tanto así, que a la primera oportunidad fue adúltera y siguió en sus malos pasos (Oseas 2:5). ¿Por qué lo hizo? ¿Por qué teniendo un hombre que la había rescatado de su mala vida decidió la promiscuidad sexual? ¿Y si tú fueras como ella? ¿Si Dios te hubiera rescatado de tus malos pasos, le serías fiel? Y aún hoy... ¿Le eres fiel?

¿Saben que ocurrió después? Pues Dios hizo lo inimaginable: «Por esta razón la cercaré con espinos. Cerraré su paso con un muro para que pierda su rumbo. Cuando corra tras sus amantes, no podrá alcanzarlos. Los buscará pero no los encontrará. Entonces pensará: “Mejor me sería volver a mi esposo porque con él estaba mejor que ahora”.» (Oseas 2:6-7) ¿Pueden pensar en una mayor definición de amor verdadero? Dios mismo, como dice en Oseas 11:4: «...con mis cuerdas de ternura y de amor.Quité el yugo de su cuello y yo mismo me incliné para alimentarlo.»

Así mismo, Dios le ordenó a Oseas que la buscara: «Ve y ama otra vez a tu esposa, aun cuando ella comete adulterio con un amante. Esto ilustrará que el Señor aún ama a Israel, aunque se haya vuelto a otros dioses y le encante adorarlos» (Oseas 3.1) ¿Y qué hizo Oseas? Pues lo que haría cualquier hombre trastornado y con su "honor manchado": «Así que la recuperé pagando quince piezas de plata, doscientos veinte kilos de cebada y una medida de vino. Entonces le dije: "Tienes que vivir en mi casa por muchos días y dejar la prostitución. Durante este tiempo no tendrás relaciones sexuales con nadie, ni siquiera conmigo"». (Oseas 3:2-3) ¡Bingo! Oseas fue, pagó por ella nada, porque estaba muy barata y la volvió a desposar. ¿Qué clase de hombre hace algo así? ¿Qué clase de Dios hace eso por nosotros? ¿Lo harías tú? ¿Lo haría yo? Y en toda esta historia ¿Quién eres tú? ¿Eres Gomer o eres Oseas?



domingo, 16 de septiembre de 2012

Tiempo pasado, ¿tiempo mejor?


Hace unos pocos años, mi mejor amigo (Fa), me preguntó cual era el mejor momento de mi vida, le contesté: "este, este es el mejor momento de mi vida".   Ayer me hice la misma pregunta y la respuesta siguió siendo la misma: "este". Definitivamente, conmigo no va la frase "todo tiempo pasado fue mejor", no Señor. 

Una de esas cosas de mi pasado que más me marcaron fue mi paso por el colegio, una de las épocas más difíciles que me tocó pasar. Especialmente cuando eres un "sometido" o blanco de los bully (como se les llama hoy día). Los que han pasado, o pasan por esto, saben que uno experimenta el miedo, el terror se te mete en los huesos, la impotencia de que una persona más grande, feroz y fuerte que tú te acosa es algo difícil de asimilar cuando eres un niño. Pero la vida escolar sigue y uno aprende a vivir con el miedo hasta que llegas a la adolescencia y finalmente te conviertes el adulto sobreviviente.

Pensando en eso, no puedo evitar pensar en el mundo en el cual crecerán mis sobrinos, si los tiempos pasados fueron rudos no puedo imaginar cómo será el mundo en el cual ellos crecerán, sólo tengo fe de que Dios cuidará de ellos, y esperar que siempre que me necesiten yo pueda estar ahí, junto a ellos para cuidarlos y protegerlos. 

Un sobreviviente, así me veo muchas veces, sacando el valor de donde a veces no tenía para enfrentar un día más de clase, esforzándome el doble para alcanzar mis metas, sacrificando cosas importantes por otras más valiosas. No fue, o mejor dicho, no es fácil, pero aquí estoy de pie tratando de ver que tiene para mí el futuro, pero con la plena certeza de que Dios está a mi lado en cada etapa de mi vida. 

Y si Fa, este ES el mejor momento de mi vida, y no sabes cuánto le agradezco a Dios por haberme bendecido con tu amistad. Sos un amigo en verdad y se que aunque hablemos poco y nos veamos nunca, siempre puedo contar con vos. Se que siempre te lo digo pero en realidad te admiro, creo que es porque siempre quise tener un hermano mayor y en muchas formas Dios te envió a llenar ese papel en mi vida. Te admiro por tu valor, por tu coraje, por valentía por luchar por las cosas que querés; en todo eso has sido y eres un ejemplo para mí; y es para mi un honor y bendición el poderte llamar "hermano".

Dios te bendiga Mate, y a cada paso que des, espero que nunca olvides que fuimos sellados por la misma sangre, la de Jesús. 

lunes, 23 de abril de 2012

La mejor parte de mi

Quienes me conocen, saben que mi vida gira en torno a dos cosas importantísimas: Mi fe en Dios y mi familia.

De mi fe en Dios, ya conocen mi posición y donde me veo al respecto, así que quiero compartirles sobre la segunda. Mi familia, ha sido y es mi pilar de apoyo. Cada vez que he necesitado de ellos, siempre han estado ahí, y en particular mis padres y hermanos.

Como bien saben algunos de ustedes, tengo dos padres, el biológico (con el cual tengo muy poco contacto) y mi padre real, que llego a mi vida a la edad de 1o años cuando mi madre y el se conocieron y me llevaron a vivir con ellos. Antes de eso, viví con mis abuelos y mi tío Andrés. No se imaginan lo agradecido que estoy con Dios por haberlos puesto en mi vida. Esos primeros 10 años de mi existencia, sin mi bio-padre, ellos fueron vitales para mi, porque me formaron, me enseñaron, me protegieron y me dieron todo el amor que un niño necesita.

Hoy día, tengo dos sobrinos de menos de un año de edad, y siento que es mi deber de darles todo el amor que recibí de mi abuelo y mi tío. De todos los roles que juego y/o he jugado (hijo, hermano, cuñado, novio, amigo, vecino, profesor, alumno, etc...), el nuevo rol de "tío" es el que más disfruto y el que me ha llenado de mas satisfacciones. Ellos son la mejor parte de mi.

Quiero ver a mis sobrinos crecer grandes, fuertes, felices, y (especialmente) con la certeza y convicción de que, además de Dios, su tío Douglas Miguel, los ama más que a nada en este mundo, y que siempre que necesiten mi apoyo, siempre estaré ahí para amarlos y protegerlos de este mundo cruel en que les ha tocado nacer. Dios los bendiga mis niños.

"El que no provee para los suyos, y para los de su propia casa, ha negado la fe y es peor que un incrédulo." (San Pablo)

domingo, 25 de marzo de 2012

Lo que veo con mis ojos

Hace tres años me burlaba de la gente de iba al Gym, los consideraba como poco inteligentes, vanidosos y hasta fatuos. No fue sino cuando me di cuenta que pesaba 98 kilos que tome la decisión de pisar un Gym por primera vez y con todos los prejuicios encima.

Ahora, tres años después, me di cuenta de mi error, me he convertido en una gente de Gym. que hace ejercicio, se preocupa por su salud y por mantener su peso (ahorita ando por los 84 kilos), y a riesgo de sonar superficial, mejorar mi apariencia fisica, sentirme cómodo con mi peso, entrar en un pantalón 32 y no en uno de talla 38, me llevó a tener mas confianza conmigo mismo. ¡Ojo! No me siento Superman, ni Batman, ni ninguno de los héroes de los cómics que leo, pero de alguna manera, lo que veo con mis ojos ha cambiado la forma de verme a mi mismo; y sobre todo la forma en la que veo a la gente que va al Gym (no todos son cabezas huecas como me los imaginaba).

Así que si estas pensando en iniciar una rutina de ejercicios, no te pares por el "que dirán", atrévete, pero eso si, primero ve al médico a que te chequeen, y si el man te da "go", pues pa´lante y sin miedo... ¿ok?

PD: Por cierto, hoy nacio mi sobrina Biotza... Bienvenida mi niña bella, te amo.

lunes, 12 de marzo de 2012

Dudas persistentes

Sabías que un humano puede vivir cerca de cuarenta días sin comida pero sólo ocho días sin agua? Sin oxigeno, una persona puede sobrevivir sólo cuatro minutos. ¿Cuánto tiempo puede vivir una persona sin esperanza?

Desde la niñez en adelante algunas preguntas persistentes ocupan nuestra mente: ¿Haré amigos en mi nueva escuela? ¿Qué pasa si me sacan del equipo? ¿Cómo voy a pasar los exámenes finales? ¿Qué tal si mis padres se enteran de la infracción que cometí por exceso de velocidad? ¿Me aceptarán en la universidad adecuada? ¿Podré pagar mi educación? ¿Obtendré un buen empleo?

Convertirse en adulto, tener ingresos y ser independiente puede incrementar el factor de preocupación en la vida: ¿Me casaré o no? ¿Con quien me casaré? ¿Por qué no me casé? ¿Obtendré el ascenso que merezco? ¿Habrá ataques terroristas? ¿Estará el Seguro Social en bancarrota cuando yo sea demasiado viejo para trabajar? ¿puede un tsunami llegar a nuestras costas al igual que en Tailandia? ¿Qué tal si contraigo una enfermedad incurable? ¿Qué pasa después de la muerte? ¿Estoy listo para mi encuentro con Dios?

"Cómo escribiera un autor hace muchos años. Dios es fiel al proveer para cada necesidad, inclusive fortaleza para hoy y esperanza para el mañana." (Alex McFarland, 2007)

Todos los humanos tenemos las mismas inquietudes... ¿o no?